El talento se construye con propósito.
En el Gimnasio Cambridge, creemos que cada estudiante tiene una voz única y una historia que contar. Como parte de nuestras metodologías activas, fomentamos espacios donde el pensamiento creativo y la expresión escrita permiten a nuestros jóvenes reflexionar sobre sus propios retos y sueños.
A continuación, presentamos «Gigante», un relato escrito por uno de nuestros estudiantes de undécimo grado. A través de sus letras, Santiago Franklin nos invita a explorar la resiliencia y la disciplina, valores fundamentales en nuestra formación integral como colegio campestre en Tunja.
GIGANTE
Hay historias que empiezan con talentos increíbles desde temprana edad, pero hubo un inicio donde no fue así.
Franklin, un chico disciplinado, alto para su edad, ancho, pero con un corazón más grande. Él no tuvo talento natural y siempre tuvo que luchar con las críticas, pero él jamás desistió. Todo empieza a sus 15 años. Inicia en el equipo escolar, trabaja duro y lo da todo en los entrenos. Aunque su nivel no es el mejor, lo sigue intentando, trabajando desde la defensa. Pero las críticas lastimosamente tuvieron que estar presentes; sus compañeros no lo valoraban, lo desmeritaban. Cuando llamaban a entrenos, le decían: “¿Por qué vas si ni siquiera vas a jugar?”. Franklin intentaba ignorar los malos comentarios, pero cobraban factura; se sentía fuera de todo lugar, quería retirarse del colegio y sus ojos se aguaban cada vez que se burlaban.
Todos los días recibía burlas por parte de sus compañeros, eran sarcásticos diciendo “Eres el mejor del colegio, claramente”, “tiras magia por los pies” y Franklin siempre se sentía muy mal por el sarcasmo y lo malo de la situación. Luego de mucho entrenamiento y días pesados, Intercolegiados había llegado; Marino, emocionado, hasta se hizo su mejor peinado para los partidos, pero…
Lo cortaron en el equipo; se suponía que se valoraba la disciplina. Franklin, pese a haber mostrado mejora, ni siquiera jugó el último partido. Tuvo rechazo por parte de todos, hasta de la DT. Las burlas aumentaban cada día más, pero Franklin tenía que seguir adelante. Así que, con un poco de dudas, decidió unirse a Patriotas FC. Él ya había asistido a convocatorias abiertas hace un año, así que la cancha era familiar, pero no quedó. El inicio fue difícil, no jugó ni un solo partido de la liga, pero el entrenador confió en él para un torneo relámpago. Jugó bien, siendo lateral y extremo izquierdo.
El siguiente año empezó a tener más suerte; en su colegio logró conseguir más amigos, en la primera liga del año empezó a tener mucha más titularidad. Había un profesor nuevo, le dio la confianza y empezó a ponerlo de defensor. Pero las críticas seguían, algunos de sus compañeros decían que no servía de nada, los otros defensores lo criticaban y se quejaban cuando el entrenador lo ponía en el 11 inicial, sobre todo al inicio de la liga. Franklin quería darse por vencido y rendirse como defensor. En el colegio, Franklin nunca jugaba en los descansos por miedo a ser criticado. Aunque la pasaba mejor con sus amigos, se sentía más vivo, más feliz. Aun así, a veces recibía burlas y usaban el sarcasmo para burlarse de él y en el equipo donde juega. En el salón, cuando Franklin mencionaba algo de su club, las burlas empezaban sarcásticamente: “Juega en Patriotas, debe ser un crack”, Franklin no ponía atención a las burlas, aunque en el fondo sí le dolía que lo trataran así. El profesor de Patriotas les dio la oportunidad a todos de poder entrenar con la élite, que sería la que juega torneos nacionales. Franklin se emocionó y fue a hablar con el entrenador. Fue un punto de inflexión en su carrera, Franklin en su cama reflexionaba sobre cómo estaba superando cada vez más su nivel.
El tiempo seguía y Franklin ya había tenido su primer entreno con ellos y demostró un nivel algo similar a ellos, pero su físico no era el mejor. Aún tenía lentitud y poca agilidad.
Franklin trabajaba duro; hacía su sesión individual en casa. Todos los días, veía cómo aumentaba su nivel y su físico mejoraba. Hasta que un día…
LA OPORTUNIDAD DE ORO LLEGÓ.
Le dieron la oportunidad de entrenar con la cantera 2 meses y disputar los amistosos de pretemporada y un partido oficial. Marino ese día lloro de la alegría, no obstante, no dijo nada en el colegio, solo a su mejor amiga Sarah, que vive en Bogotá y se conocieron en grado octavo cuando Marino vivía allá. Ahora su oportunidad estaba lista.
Luego de las pruebas, Franklin.. ¡FUE ELEGIDO!
Su temporada la empezó jugando de defensor central, pero iba mejorando cada día e iba tomando roles aparte, como lateral. Los días de Franklin se dividían en entrenos, aventuras locas y el colegio. Un día recibe la noticia de sus padres de que su madre ganó un juego de lotería, ella siempre había soñado con ir a vivir a Miami y Franklin también lo deseaba con el alma. Llamó a su amiga Sarah y emocionado le contó la noticia.
Al final del año se tuvo que graduar e irse lastimosamente del colegio (y de Colombia), La despedida fue muy triste; él dio un discurso sobre no darse por vencido y seguir sus sueños.
Al llegar a Miami, Franklin se puso muy triste, ya todo había acabado y jamás volvería a ver a sus amigos del colegio y a Patriotas FC, el equipo que le abrió las puertas desde 0 y tenía que empezar de nuevo. No obstante, tuvo la recomendación por parte del entrenador para el equipo universitario, lo que le facilitara un poco más ser visto.
En la universidad estudiaba psicología, mientras tanto, iba probándose en varios equipos de Miami, al mismo tiempo, su vida social crecía, pero también tuvo varias críticas diciendo que ya estaba muy aferrado al sueño de ser futbolista.
Las convocatorias para el equipo universitario se abrieron y Franklin fue el primero en aparecer. Fue un punto de inflexión muy grande. Toda su familia lo quería ver brillar.
Fue elegido por su talento e imponente físico. Franklin se sintió bienvenido en el club y fue rápidamente puesto en la titular, ya que carecían de laterales, por su imponente físico y cabellera se ganó el apodo de “Gigante”.
Su fama estalló en redes sociales, y un día fue fichado por el INTER MIAMI CF.
“Gigante” apareció en las noticias como la futura promesa de Colombia. Y a sus 19 años debutó profesionalmente.
Análisis desde la Experiencia Cambridge
El relato es un claro ejemplo de cómo el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y la formación emocional impactan en la visión de mundo de nuestros estudiantes. En el Gimnasio Cambridge, no solo formamos excelencia académica; impulsamos a nuestros jóvenes a ser agentes de cambio con una mentalidad global, capaces de proyectar su futuro más allá de las fronteras, tal como lo narra esta historia de superación entre Tunja y Miami.
Este escrito forma parte de nuestra sección Voces Gimnasio Cambridge, un espacio dedicado a visibilizar el talento y el pensamiento crítico de los pequeños autores que darán forma al futuro.